¿Te importa la opinión de los demás?

Cuando actúas para agradar, pierdes tu libertad porque ya no haces lo que quieres y necesitas, haces lo que otros quieren y necesitan.

Por eso, recuerda que todo lo que te digan o hagan los demás vendrá de su percepción de la realidad, no de la tuya. La opinión que tienen los demás de ti es su opinión y su realidad, no las tuyas. No olvides que tienes derecho a cometer errores, tienes derecho a no explicarte de más, tienes derecho a negarte a hacer algo porque no puedes o porque, simplemente, no te apetece o no necesitas hacerlo. Tienes derecho a pensar en ti y hacer todo lo posible por cubrir tus necesidades. Es normal y respetable que los demás se enfaden por no recibir lo que esperan, pero ese enfado es suyo, no es tuyo.

Concédete el permiso para ser quien eres. Concédete el permiso para dejar de ser lo que los demás quieren que seas. Es probable que a muchas personas no les guste cómo eres, es probable que otros se enfaden contigo cuando vean que utilizas tu libertad para concederles este permiso y no hacer lo que ellos te piden. Libérate, date ese permiso, vamos:

Me concedo el permiso para no gustarte.
Me concedo el permiso para sentir lo que siento sin pedir disculpas por ello.
Me concedo el permiso para darme todo lo que necesito sin esperar a merecerlo o a que alguien me apruebe.
Me concedo el permiso de equivocarme y no saber siempre qué es lo que tengo que hacer…
Me concedo el permiso de disfrutar de lo que tengo y de lo que me gusta de mi vida.
Me concedo el permiso de no dar explicaciones si no me apetece.
Me concedo el permiso de irme de los lugares donde me exijan, donde no me comprendan, donde no me traten con respeto y me impidan ser yo.
Me concedo el permiso para ir a mi ritmo. Me concedo el permiso de llorar sin juzgarme.
Me concedo el permiso para abrazar mis imperfecciones.

Seas mi familia, seas mi amigo/a, seas mi pareja, seas compañero/a, jefe/a, seas quien seas, si lo que estoy haciendo desde mi libertad, desde el absoluto respeto y sin intención de hacerte daño, no te gusta, no te preocupes, te doy el permiso para que me critiques, para que te molestes y te enfades. Te concedo el permiso para que pienses de mí lo que te dé la gana.

Mi vida es mía y tu opinión sobre mi vida es tuya, no me representa.

DEJA UN COMENTARIO

11 + veinte =

¿EN QUÉ PODEMOS AYUDARTE?

Tienes la posibilidad de hacer una VISITA INFORMATIVA GRATUITA, donde podrás explicarnos personalmente tu motivo de consulta. En ella te explicaremos cuál es el plan de intervención más adecuado, el procedimiento a seguir y sus costes.


    Publicaciones recientes
    Mi carrito
    El carrito está vacío.

    Parece que aún no te has decidido.